Lavamos y retiramos el tallo de las berenjenas, las pinchamos, y colocamos en un recipiente apto para microondas. Cocemos de 12 a 14 minutos a máxima potencia, hasta que estén blandas (el tiempo variará dependiendo de la potencia). Dejamos enfriar.
Picamos las gambas peladas, a las que habremos retirado el intestino; pelamos y rallamos el ajo y el jengibre y picamos finamente la cebolleta china, incluyendo el tallo verde.
Pelamos y picamos la berenjena. Debemos obtener unos 150 gramos de carne. Mezclamos con las gambas, el ajo, jengibre, cebolleta, y añadimos la soja, el mirin, el aceite de sésamo, la sal y el azúcar moreno.
Rellenamos gyozas con una cucharadita de la mezcla. Cerramos humedeciendo y presionando los bordes de la oblea entre sí. Una vez cerradas, extendemos sobre una bandeja y congelamos durante al menos 15 minutos.
Para cocinar las gyozas, lo ideal es hacerlas en tandas de 10-12 (o menos). Calentamos a fuego medio una sartén antiadherente para la que tengamos tapadera con una cucharada de aceite vegetal. Añadimos las gyozas y dejamos que la base se dore; una vez dorada, añadiremos 100 ml de agua o, si queremos que la base forme una teja crujiente, añadiremos la solución que describo más abajo.
Cocemos con la tapa puesta a fuego medio unos minutos, hasta que el agua esté casi evaporada. Destapamos, dejamos que se termine de evaporar, y servimos.