Con esta receta podéis hacer un Okonomiyaki de 22-24 cm de diámetro o dos de 14-16 cm. Yo suelo hacer 1 para compartir, para no tener que esperar mientras se cocina el segundo, ya que debe comerse muy caliente.
Cortamos muy fina la col china. Si usamos col normal o repollo, desechamos las hojas exteriores más verde y usamos las verde claro y las blacas y amarillas, que son menos fibrosas.
Cortamos fina la cebolleta china o el tallo de la cebolleta de siempre y una cucharada (unos 15 gramos) de jengibre encurtido (Gari). Añadimos todo esto y la cucharadita de sal a la col en juliana.
En un bol batimos el huevo con el agua, y añadimos la harina tamizada. Movemos todo con una lengua o una varilla, sin amasarlo demasiado.
Mezclamos las verduras cortadas con la masa y revolvemos bien. Calentamos una sartén o una plancha a fuego medio con dos cucharadas de aceite de girasol, y vertemos la mezcla para formar uno o dos okonomiyakis.
Tapamos la sartén o la plancha con una tapadera o con aluminio y dejamos freír 5 minutos, bajando el fuego a medio-bajo.
Transcurrido este tiempo repartimos las lonchas de panceta sobre la superficie de nuestra tortita y tapamos 5 minutos más. De esta manera la panceta se templará y sudara y su grasa se filtrará a través de la tortita.
Pasados los 5 minutos volteamos el Okonomiyaki con cuidado para que se fría por el otro lado. Cocinamos 5 minutos más tapado, o hasta que la superficie esté dorada y la panceta crujiente.
Para terminar nuestro Okonomiyaki lo servimos con la panceta hacia arriba. Opcionalmente puedes añadirle unas gambas y tiras de calamar a la plancha.
Añadimos la mayonesa y la salsa Otafuku en forma de hilo por toda su superficie. Podemos ayudarnos con una manga pastelera o con el propio bote.
Terminamos con el alga nori triturada y los copos de bonito o Katsuobushi.