Cortamos las berenjenas chinas en bastones de 1,5 cm grosor y 6 cm de largo aproximadamente. Si utilizamos berenjena común, espolvoreamos los bastones con sal y dejamos reposar 15 minutos. Después enjuagamos y secamos bien (ver nota 1).
En una sartén pequeña, ponemos la cantidad suficiente de aceite de girasol como para que un bastón se pueda sumergir. Calentamos a fuego medio-alto (si queremos evitar la fritura, ver nota 2).
El aceite debe estar muy caliente, a 180-190ºC. Si no tenemos termómetro, podemos comprobar que está a la temperatura adecuada sumergiendo un bastón: si burbujea inmediatamente, está listo.
Es imprescindible que hayamos secado bien la berenjena para evitar salpicaduras. Freímos la berenjena en 2-3 tandas pequeñas y durante un periodo muy corto; de 1 a 1 minuto y medio, hasta que los bordes se doren muy ligeramente. Sacamos y reservamos sobre papel absorbente.
La fritura de las berenjenas no aporta sabor ni residuos, por lo que el aceite sobrante de puede reutilizarse sin problemas.
Para hacer la salsa, picamos finamente o rallamos el jengibre y el ajo. Calentamos una sartén o wok a fuego medio-alto y añadimos un par de cucharadas del aceite de freír las berenjenas.
Añadimos el ajo y el jengibre picados y sofreímos unos segundos, sin dejar que se quemen. Añadimos la carne de cerdo picada, si usamos (podemos suprimirla para un plato totalmente vegano). Freímos 2-3 minutos.
Mientras tanto, en un bol mezclamos el agua, la soja y el almidón de maíz y removemos bien.
Añadimos ahora a la sartén nuestro picante preferido (es opcional). Puede ser chili en copos, un par de cayenas picadas, una cucharadita de Sambal, pimienta de Sichuan molida o un chorrito de salsa Sweet Chili si os gusta suave. En mi caso he utilizado una cucharadita de Toban Djan, que es una pasta de chili y soja fermentada que además aporta mucho sabor. Si no la conocéis, ¡os la recomiendo!
Freímos el picante 15-30 segundos, sin dejar que se queme. Añadimos la solución de agua, soja y almidón, y removemos hasta que espese.
Añadimos las berenjenas fritas, la cucharadita de azúcar y la sal a nuestro gusto, y calentamos todo junto 1 o 2 minutos. ¡Listo!