En el bowl de la amasadora (o en uno cualquiera si lo hacemos a mano), mezclamos la harina, el azúcar, el huevo y la yema, la leche tibia, el cardamomo molido, la ralladura de limón y la levadura.
Amasamos 5-6 minutos (a velocidad media si es a máquina). Nuestro objetivo es obtener una bola de masa homogénea, no muy pegajosa (ver nota 1).
Añadimos la mitad de la mantequilla a temperatura ambiente (si está fría de la nevera, podemos ponerla unos segundo en el microondas en la función de descongelar). Amasamos hasta que la primera parte de la mantequilla se integre en la masa.
Agregamos la segunda parte de la mantequilla y seguimos trabajando la masa. Cuando la mantequilla se integre completamente, la masa todavía no tendrá una textura lisa.
Amasamos de 10 a 15 minutos más (si lo hacemos a mano podemos hacer amasados de 5 minutos y reposos de 5 minutos para facilitar la tarea), hasta conseguir una superficie muy lisa y una textura suave y elástica, que al estirarla no se rasgue.
Ponemos la masa en un bowl engrasado y tapado, y fermentamos en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño, de 1h 30 minutos a 2 horas (ver nota 2).
Cuando la masa haya doblado su volumen, la estiramos con ayuda de un rodillo en una superficie ligeramente enharinada, hasta conseguir un rectángulo alargado de 60x20 cm aproximadamente. Puede que tengamos que reposarla unos minutos a mitad del proceso para que la masa se relaje y así consigamos que alcance esa longitud.
Untamos con ayuda de una cuchara o una espátula el relleno por la superficie reservando una franja de 1,5-2cm sin relleno en el borde largo inferior, para poder cerrarla.
Enrollamos la masa sobre sí misma para formar una salchicha larga. Pellizcando con la punta de los dedos, sellamos el borde sin relleno a la masa, cerrando la salchicha, con cuidado de no perforarla.
Una vez sellada, reposamos la masa 5 minutos dejando la costura que hemos creado en la parte inferior, en contacto con la mesa.
Transcurrido este tiempo, siempre con la costura hacia abajo, formamos un nudo simple con la masa, bastante suelto. La masa tiene que crecer y si ajustamos el nudo el bollo se rasgará durante la cocción.
Colocamos el bollo en una bandeja de horno preparada con papel, cubrimos con una bolsa o film engrasado para que no se seque, y dejamos fermentar en un lugar cálido durante 45 minutos o 1 hora, o hasta que haya duplicado su volumen.