Precalentamos el horno a 190ºC (170ºC con ventilador).
Pesamos la harina junto con el resto de ingredientes secos: el almidón de maíz, la levadura, el bicarbonato y la sal. En otro recipiente, pesamos los azúcares y el extracto de vainilla.
Cuando la mantequilla esté templada la vertemos sobre los azúcares y la vainilla, y batimos con un batidor de varillas o un tenedor 1 o 2 minutos, para que el azúcar se disuelva un poco. Añadimos el huevo, y batimos un par de minutos más hasta que la mezcla sea homogénea, brillante y blanquee ligeramente.
Tamizamos sobre esta mezcla los secos (harina, levadura, bicarbonato y sal) con ayuda de un colador. Añadimos también 50 gramos de las nueces troceadas, y reservamos 20 gramos para decorar las galletas.
Con ayuda de una lengua o una cuchara grande, integramos todos los ingredientes lo justo para que la masa sea homogénea, pero siempre sin amasarla. Si amasamos, desarrollaremos el gluten y nuestras galletas quedarán duras.
Dividimos la masa en 10 bolitas de unos 50 gramos. Con el dedo hacemos un hueco en el centro de cada bola, donde colocamos el bombón que hayamos elegido; en mi caso usé Lindor de dulce de leche. Repartimos la masa alrededor de él de manera uniforme, para que no quede al descubierto (ver nota).
Metemos al congelador las bolitas 5 minutos para que se endurezcan un poco.
Extendemos las galletas en una bandeja de horno procurando que estén separadas por 6-7 cm, porque al cocerlas se expanden mucho. Puede que tengas que hornearlas en dos tandas.
Decoramos la superficie de las galletas la nuez picada que habíamos reservado y terminamos con unas escamas de sal (poquita).
Horneamos 11-12 minutos, hasta los bordes se doren pero el centro quede blandito.
Para que queden perfectamente redondas, al sacar del horno y mientras las galletas están calientes, podemos hacerlas rodar sobre la misma bandeja dentro de un cortapastas de un diámetro mayor, como aparece en el video. Dejar enfriar 30 minutos.